ERMITA DE NUESTRA SRA. DEL ROSARIO
Ubicada dentro del recinto amurallado, fue fundada por Beatriz de Haro Portocarreño, quien la dotó de cierta capellanías y puso allí sus armas.
En el siglo XVII se reedificó, a devoción de Diego Marín de Vida y del Ldo. Francisco Gallego, ambos presbíteros.
Esta ermita tiene planta de cruz latina con pequeñas capillas. Todos los tramos están cubiertos con bóveda de medio cañón sobre cornisa volada , salvo el crucero que se cubre con una cúpula elíptica sobre pechinas.
Al exterior cabe destacar su portada de piedra. Posee un ingreso adintelado entre columnas toscanas de fustes lisos, sobre pedestales.
Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Imagen de talla para vestir, de tamaño natural. La Imagen entera es buena muestra del quehacer de los imagineros granadinos del último tercio del siglo XVII.
Goza de gran fervor popular, siendo la imagen más venerada del pueblo.
ERMITA DE SAN BARTOLOMÉ
Sobre alta acera, se accede por medio de una escalera. Ermita con pequeña espadaña; arquitectónicamente es de factura popular. La planta es de una sola nave en sentido transversal cubierta con bóveda de medio cañón sustentad por arcos perpiaños.
San Bartolomé.
Talla estofada y policromada. 113cm.. El patrón de la villa se le representa con sus atributos: El cuchillo de su martirio y en la otra mano un libro y la cadena con sujeta al diablo que tiene bajo los pies. Buena talla del siglo XVII.
IGLESIA CONVENTUAL DE SAN NICOLÁS DE TOLENTINO
Edificio barroco, siglo XVIII, de reducidas dimensiones, con una planta en cruz latina. La nave se divide en tres tramos por arcos fajones sobre pilastras en los que monta una cornisa recta y muy moldurada que recorre todo el ámbito interior; cubierta con bóvedas de medio cañón con lunetos, salvo en el tramo central del crucero, que lleva un cúpula sobre pechinas, estando decorada con ricas yeserías.
Su fachada es de gran sobriedad, donde el empleo de sillería en sus paramentos le reportan un aire de ennoblecimiento.

Iglesia de San Nicolás de Tolentino
Cristo de la Expiración.
Conocido por Cristo del Silencio, por salir en la procesión de Semana Santa del mismo nombre. Cristo de cuatro clavos, con perizoma pequeño y con la cabeza ligeramente inclinada hacia un lado. Talla de correctas facciones y de buena talla.
Siglo XVII.
ERMITA DE LA AURORA
Su título originario es el de Ermita de Jesús, María y José, tomando la advocación mariana de la Aurora al trasladarse allí una imagen es este nombre procedente de la Parroquia de la Santa Cruz.
Enclavada en una arquitectura popular, con fachada encalada y portada de piedra. Posee un interesante ritmo arquitectónico; fechable en los años finales del siglo XVIII, en pleno auge del Neoclasicismo.

Hermita de la Aurora
Cristo de la Humildad.
Imagen pasional de talla completa, tamaño natural y clara influencia granadina, que representa a Jesús sentado sobre una piedra, cubierto sólo con el paño de pureza, sosteniendo en sus manos una caña. Imagen de buena talla. Último tercio del siglo XVII.
HOSPITAL DE JESÚS NAZARENO
Edificio articulado en torno a un patio principal con claustro bajo abierto, cuyas arcadas, de medio punto, están sustentadas por pesadas columnas toscanas.
Destaca sobre todo su portada, de jaspe multicolores. El ingreso, con remate semicircular y dovelas en que se combinan mármoles blancos y negros, con la clave en jaspe rojo, está flanqueado por columnas de fustes lisos, con capiteles compuestos, realzados sobre pedestales prismáticos.

Hospital de Jesús Nazareno
Obra de la segunda mitad del siglo XVIII, habiendo quien ve en ella trazas del lucentino José Bada Navajas.
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CASTILLO “Hisn Lukk”
(Bien de Interés Cultural)
Parece que tiene su origen en Las postrimerías del Emirato Omeya (S. IX), y que está ubicado sobre la base de una antigua fortaleza romana.
A fines del siglo IX sería conquistado por el rebelde muladí Omar Ben Hafsun y su aliado Ibn Mastana, los cuales lo fortificaron y lo convirtieron en el centro de sus operaciones.
Jugó un papel importante en la lucha entre el rey Lobo de Murcia y los Almohades, pues fue en su término donde se celebró la batalla del río Lukk, en el que comenzaría el declive de Mardanish, rey de la taifa murciana.
Fernando III el Santo lo conquistó en 1240 y lo convirtió en plaza fuerte contra el poder de la media luna, ya que se mantuvo en territorio fronterizo más de cien años. Los restos que hoy se conservan son principalmente del siglo XIII.
Castillo roquero, infranqueable por tres de sus lados, que consta de dos grandes torreones y tres lienzos de murallas que defienden el acceso a su interior por medio de una entrada recodo y una puerta que en su día fue levadiza. Construido con mampuesto y sillarejos.

Castillo "Hisn Lukk"
Fundada en los años de la conquista de Luque por las tropas cristianas a mediados del siglo XIII. Advocada al apóstol San Bartolomé, patrón de la villa, fue reedificada en el siglo XVIII gracias a limosnas de devotos y donaciones de Bartolomé Sánchez de Urraca.